Las rutinas de cuidado de la piel promovidas en plataformas digitales generan preocupación por su impacto en la salud, especialmente entre menores. Francia ya adoptó medidas regulatorias, mientras que en Santa Fe se realizará una charla abierta para informar a la comunidad.
Las rutinas de cuidado de la piel, conocidas como «skincare», se han convertido en un fenómeno viral en plataformas digitales. Videos cortos muestran rutinas de diez pasos, y se observan casos de niñas de ocho años que solicitan productos como retinol, así como cremas que prometen resultados inmediatos pero que pueden provocar inflamaciones cutáneas severas. Los algoritmos de estas plataformas amplifican el contenido similar al primer clic.
La piel es el órgano más extenso del cuerpo humano, sin embargo, muchas personas no consultan a un médico especialista antes de utilizar productos dermocosméticos con principios activos concentrados. Estos compuestos pueden agredir la barrera cutánea si no se aplican bajo indicación profesional. Esta conducta favorece el consumo masivo e indiscriminado de dichos productos.
Los «skinfluencers», creadores de contenido con miles de seguidores, suelen carecer de formación médica o académica en dermatología. Con fines comerciales, recomiendan fórmulas de moda, promoviendo un consumo excesivo e innecesario. Esta tendencia preocupa especialmente por su presencia en edades cada vez más tempranas.
Ante esta situación, Francia ha implementado regulaciones que prohíben a creadores de contenido sin acreditación médica patrocinar o promocionar consejos sobre tratamientos de salud. La medida busca combatir el fraude y el intrusismo en el área médica.
Impacto en la salud mental y la percepción de la piel
Las redes sociales han transformado la rutina de higiene y prevención en un estándar de pertenencia social. Esta presión afecta la salud mental de niños y jóvenes, y se asocia a cuadros de cosmeticorexia, ansiedad, dismorfia corporal y obsesión por alcanzar una piel sin imperfecciones.
Especialistas en dermatología señalan que estas plataformas también pueden ser un canal útil para la divulgación científica. La presencia de profesionales permite concientizar sobre fotoprotección y prevención de patologías como el cáncer de piel.
Desde la dermatología clínica y estética se indica que la imagen personal influye en el bienestar y la autoestima, y que el deseo de cuidar la estética no debe considerarse simplemente vanidad. No obstante, se remarca que la «piel perfecta» no existe: las imágenes en internet suelen estar filtradas o retocadas. La piel real tiene textura, poros, líneas de expresión y reacciona a los cambios de estación mientras cumple funciones vitales como proteger el organismo, regular la temperatura y facilitar el contacto humano.
Charla abierta en el Museo Estévez
En el marco del Día Internacional del Cuidado de la Piel, que se conmemora en agosto, se realizará una actividad informativa en Santa Fe. La cita es el viernes 14 de agosto a las 18:00 horas en el Museo Estévez, con entrada libre y gratuita.
Durante la jornada, un equipo de profesionales médicos brindará una charla con información basada en evidencia clínica sobre cómo cuidar la piel y el cabello, desmitificando tendencias virales y promoviendo hábitos saludables.
