El periodista Eduardo Marostica analiza la transformación del río Paraná en hidrovía, un proceso que incluye la privatización de su uso, el dragado a 44 pies y la concesión por 30 años a una empresa de dragado.
El periodista Eduardo Marostica publicó un análisis sobre la situación del río Paraná, que en las últimas dos décadas ha sufrido bajantes sucesivas. Según su texto, lo que comenzó como una «bajante histórica» se repitió en varias ocasiones, lo que llevó a un debate público sobre el uso del río.
En su relato, Marostica menciona que el Gobierno nacional, durante una gestión que califica de «derecha», impulsó medidas económicas para mantener el superávit fiscal y equilibrar la balanza comercial. En ese contexto, el presidente, a quien llama «Peluca», habría afirmado que el río «no era de nadie» y luego, mediante un decreto con fuerza de ley, se privatizó el uso del río, restringiendo actividades como el remo en propiedad privada.
El autor señala que el Congreso fue disuelto y que se concedió a una empresa de dragado el uso exclusivo del río por 30 años. Las obras incluyeron el dragado a 44 pies de profundidad, con el objetivo de garantizar la navegación de barcos de gran calado para el comercio. Según Marostica, la campaña mediática asoció la hidrovía con el crecimiento económico, mientras que las protestas fueron desestimadas.
El texto concluye con una reflexión: «¿teníamos un río o una hidrovía?», cuestionando si la transformación del Paraná en una vía comercial ha priorizado el valor económico sobre otros usos.
