La provincia aprobó una hoja de ruta con 35 medidas para enfrentar inundaciones, sequías, olas de calor y otros eventos extremos. El Gobierno asegura que ya trabaja sobre las 100 localidades con mayor riesgo hídrico y puso en marcha un fondo de $10.000 millones para atender emergencias.
El Gobierno provincial presentó este miércoles su primer Plan Provincial de Respuesta al Cambio Climático, en un acto realizado en el Museo de la Constitución de la ciudad de Santa Fe. La presentación estuvo encabezada por el ministro de Ambiente y Cambio Climático, Enrique Estévez, acompañado por el intendente Juan Pablo Poletti, el senador Julio «Paco» Garibaldi, la presidenta de la Cámara de Diputados, Clara García, autoridades universitarias, investigadores, intendentes y presidentes comunales del área metropolitana.
Durante la jornada se difundió el informe Línea de base y proyecciones climáticas para Santa Fe, elaborado por especialistas de la Universidad Nacional del Litoral y el Conicet. La exposición estuvo a cargo de la Dra. Gabriela Müller, investigadora principal del Conicet y directora del Centro de Estudios de Variabilidad y Cambio Climático de la UNL. Ese trabajo científico constituye la base sobre la que se elaboró el nuevo plan provincial.
El plan constituye el principal instrumento previsto por la Ley Provincial de Acción Climática y se articula con la Ley Nacional 27.520 de Presupuestos Mínimos de Adaptación y Mitigación al Cambio Climático. Incluye un diagnóstico de vulnerabilidades, un análisis de riesgos climáticos, un inventario provincial de emisiones y un conjunto de 35 medidas de adaptación y mitigación que deberán ejecutarse de manera transversal entre los distintos ministerios.
La estrategia fija una meta hacia 2030: avanzar hacia un modelo de desarrollo con menores emisiones de gases de efecto invernadero y reducir la vulnerabilidad de la población y de los ecosistemas frente a los impactos del cambio climático. Para ello establece un esquema de gobernanza que involucra a todos los ministerios del Gobierno provincial a través del Gabinete Provincial de Cambio Climático, junto con espacios de participación de distintos sectores de la sociedad y la articulación con la estrategia climática nacional.
El documento incorpora, además, el primer inventario provincial de gases de efecto invernadero. Según ese relevamiento, Santa Fe genera 33,3 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente por año, lo que representa alrededor del 8,3% de las emisiones nacionales. El principal aporte proviene de la agricultura, la ganadería, la silvicultura y otros usos del suelo (43,2%), seguido por el consumo de energía en establecimientos industriales, comerciales e institucionales (33,1%) y el transporte (13,7%).
El diagnóstico identifica cinco amenazas principales para Santa Fe: el incremento de los incendios rurales y forestales, el aumento de las lluvias intensas y las inundaciones, las sequías con menor disponibilidad de agua, las olas de calor y la expansión del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue.
«La provincia de Santa Fe viene trabajando en todas las acciones de prevención y también adelantándose a lo que sabemos que muy probablemente pueda afectar nuestra región», sostuvo Estévez. El ministro recordó que la estrategia responde a los compromisos asumidos por Argentina en el marco del Acuerdo de París.
En relación con el posible regreso del fenómeno de El Niño, Estévez señaló: «Muchos de los ejes tienen que ver con cuestiones que hoy se están trabajando vinculadas a El Niño». Explicó que, además del inventario de emisiones, el plan incorpora un análisis de riesgos que permite identificar cómo los cambios climáticos afectan «la salud, la producción, el desarrollo de nuestras ciudades y la obra pública».
Entre las iniciativas ya puestas en marcha mencionó la elaboración del nuevo Plan Director de Cuencas Hídricas, la identificación de las 100 localidades con mayor riesgo de inundación, la ejecución de defensas, el mantenimiento de canales, el fortalecimiento de la conectividad vial y la planificación de obras hidráulicas estratégicas.
El plan organiza 35 medidas distribuidas en nueve ejes estratégicos que abarcan el fortalecimiento institucional, la transición energética, la gestión de residuos, la conservación de ecosistemas, la movilidad sustentable, la producción agropecuaria, la educación ambiental, la infraestructura resiliente y la salud pública. Entre las iniciativas previstas figuran los planes directores de las regiones hídricas, la construcción de acueductos, la promoción de energías renovables, la gestión de humedales, el manejo del fuego y una estrategia integral para el control de las arbovirosis, entre ellas el dengue.
Según detalló Estévez, la provincia trabaja desde principios de 2024 junto con municipios y comunas para fortalecer los protocolos de respuesta frente a emergencias climáticas. «Cada gobierno local debe contar con su junta de emergencia», afirmó. Además, indicó que actualmente se realiza la limpieza de una red de 16.000 kilómetros de canales, el mantenimiento de estaciones de bombeo y defensas, y el monitoreo permanente de las cuencas hídricas mediante sistemas de información que permiten anticipar crecidas y activar protocolos de emergencia.
A ello se suma un fondo especial de 10.000 millones de pesos, anunciado por el gobernador Maximiliano Pullaro, destinado a atender contingencias derivadas de un eventual episodio intenso de El Niño. El Gobierno también avanza en la creación de un sistema provincial de alerta temprana que integrará datos de organismos públicos, estaciones meteorológicas, el Servicio Meteorológico Nacional y el sector productivo, especialmente el agropecuario.
Otro de los ejes sobre los que hizo hincapié el ministro fue el ordenamiento territorial. «Tenemos un desafío respecto del ordenamiento territorial. Ninguna localidad va a poder resolver estos problemas por sí sola», afirmó. En ese sentido, remarcó la necesidad de fortalecer una mirada metropolitana para definir criterios de uso del suelo e inversiones en infraestructura. También advirtió que «las consecuencias del cambio climático afectan principalmente a quienes menos tienen».
El plan también incorpora los impactos del cambio climático sobre la salud pública. Estévez citó como ejemplo la expansión del dengue, una enfermedad que hace dos décadas tenía una incidencia mucho menor en la provincia. «El dengue es una enfermedad que antes no existía producto de la tropicalización de nuestro clima», señaló.
Santa Fe se convirtió en la cuarta provincia argentina en contar con un Plan Provincial de Respuesta al Cambio Climático aprobado por la Nación y consensuado con las demás jurisdicciones. «Nuestro compromiso no es imponer un plan, sino construir un acuerdo entre Nación y provincias en cumplimiento de la ley nacional», sostuvo Estévez.
El plan prevé además un sistema permanente de monitoreo para evaluar el cumplimiento de las medidas y actualizar las políticas públicas conforme evolucionen las condiciones climáticas.
