El Tribunal Oral Federal de Santa Fe condenó a Marcelo Raúl Ferreyra y a Ivana Lía Mendoza a cuatro años de prisión por lavado de dinero proveniente del narcotráfico. La sentencia incluyó el decomiso de una quinta en Colastiné Norte, seis vehículos y una embarcación.
El Tribunal Oral Federal de Santa Fe, a cargo del juez José María Escobar Cello, condenó a Marcelo Raúl Ferreyra, alias “Sabalero”, y a su pareja Ivana Lía Mendoza por el delito de lavado de activos. La pena, acordada en un juicio abreviado entre el fiscal general Martín Suárez Faisal y el defensor público Fernando Sánchez, fue de tres años de prisión. Al unificarse con una condena previa por narcotráfico de 2019, la pena total quedó en cuatro años de cumplimiento efectivo para cada uno, más una multa equivalente al doble del monto de las operaciones investigadas.
La causa por lavado de activos se inició en 2018 como desprendimiento de la investigación por narcotráfico. La pesquisa reconstruyó operaciones patrimoniales incompatibles con la situación económica declarada por la pareja. Durante el período investigado, adquirieron y transfirieron seis vehículos, una embarcación Adventure Larsen Marine bautizada “El Sabalito” y una quinta ubicada en calle Mepenes al 7600, en Colastiné Norte.
Ferreyra no registraba actividad ante la AFIP, mientras que Mendoza figuraba como monotributista categoría A. También quedó acreditado que en la vivienda de Presbítero Pérez al 8100, en barrio Los Troncos, funcionaron distintos comercios sin habilitación municipal, considerados durante la pesquisa como pantallas para encubrir la actividad ilícita.
El análisis de los teléfonos celulares secuestrados durante los allanamientos reveló fotografías y videos que mostraban a la familia Ferreyra-Mendoza utilizando la quinta de Colastiné Norte como propia. Las imágenes mostraban sectores pintados de rojo y negro, escudos del Club Atlético Colón y una pileta decorada con un gran escudo rojinegro y la figura de un sábalo. Según la sentencia, ese material coincidía con testimonios de vecinos que identificaban el inmueble como la quinta de “El Sabalero” y constituyó un indicio para concluir que Ferreyra ejercía el dominio de la propiedad, pese a que formalmente figuraba inscripta a nombre de un tercero.
También aparecieron fotografías de la vivienda de barrio Los Troncos, donde había funcionado el punto de venta de drogas investigado en la causa precedente. Al igual que en la quinta, allí podían observarse escudos de Colón y pintadas con los colores rojinegros. Las pericias digitales vincularon a los condenados con la lancha “El Sabalito”, registrada a nombre de otra persona, mediante fotografías, documentación de compra y otros archivos.
Además de la condena, el Tribunal Oral Federal dispuso el decomiso de la quinta de Colastiné Norte, los seis vehículos identificados y la embarcación Adventure Larsen Marine con motor Yamaha 40, al considerar acreditado que constituían producto o instrumento de las maniobras de lavado de activos. La resolución ordenó dar intervención a la Unidad de Información Financiera (UIF) para valuar los activos involucrados y determinar el monto total de las operaciones objeto de lavado.
