La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, mantuvo una cena privada con una decena de empresarios influyentes. El encuentro tuvo lugar el lunes por la noche en el Palacio Duhau.
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, seleccionó a una decena de empresarios del país para una cena privada. El encuentro se realizó el lunes por la noche en el Palacio Duhau, en Buenos Aires.
Según informó Tiempo Argentino, en la mesa no hubo representantes de sectores como la industria o la construcción. Durante la conversación se abordaron temas que afectan al denominado “círculo rojo”. La continuidad del proyecto político que encabeza Javier Milei estuvo presente en el diálogo, sin que se despejara la incertidumbre sobre el escenario económico.
Georgieva consultó sobre el nivel de impuestos en Argentina. El FMI tiene registrado que el 60% del gasto público del país corresponde a asistencia social, según documentos del organismo.
La directora gerente del FMI sugirió que no se espera que el repunte económico provenga de una corrección abrupta del tipo de cambio. También señaló la necesidad de ampliar el sistema financiero e incentivar las concesiones de obras viales. Los empresarios coincidieron en que el rumbo del Gobierno es el correcto.
Los empresarios invitados fueron: Jorge Brito (Banco Macro), Eduardo Elsztain (IRSA), Marcos Bulgheroni (Pan American Energy), Pierpaolo Barbieri (Ualá), Juan Martín de la Serna (Mercado Libre), Daniel Novegil (Ternium), Martín Pérez de Solay (Glencore), Mariana Schoua (AmCham), Isela Costantini (Strategic Advisor) y Catalina Cascio (Ferrosider).
A Georgieva la acompañaron Nigel Chalk, director del Departamento del Hemisferio Occidental; Luis Cubeddu, subdirector de ese departamento; y Joyce Wong, jefa de misión para Argentina.
El encuentro duró más de dos horas. Se consumieron carnes especiales con vinos seleccionados. El saldo fue un encuentro protocolar, sin definiciones nuevas respecto a lo expresado durante el día. La reunión permitió a Georgieva dar una señal de apertura de diálogo más allá de los despachos oficiales.
