Un temporal de nieve con acumulaciones superiores a los tres metros mantiene paralizada la alta montaña mendocina. Un operativo de emergencia rescató a 30 personas atrapadas en la cordillera de los Andes.
Un temporal de nieve que acumuló más de tres metros de altura mantiene paralizada la alta montaña mendocina y obligó a desplegar un operativo de emergencia que rescató a 30 personas atrapadas en la cordillera de los Andes.
El procedimiento comenzó el viernes pasado, cuando personal del Escuadrón 27 «Uspallata» y el Grupo Especial de Alta Montaña (GEAM) de Gendarmería Nacional tomó conocimiento sobre la presencia de personas damnificadas en el sector cordillerano de la Ruta Nacional Nº 7, afectadas por las tormentas y la acumulación de nieve que impedía la circulación segura.
Ante la emergencia, los funcionarios desplegaron un operativo de rescate utilizando un vehículo técnico especializado Hägglunds de tracción oruga doble adaptado para bajas temperaturas. Se desplazaron hasta el kilómetro 1210, donde hallaron y brindaron atención primaria a siete ciudadanos argentinos que se encontraban en situación vulnerable por el clima adverso.
Las condiciones climáticas, caracterizadas por fuertes nevadas y la presencia del denominado viento blanco, dificultaron la visibilidad y la orientación de las patrullas civiles, aunque finalmente se pudo socorrer a los montañistas en un trabajo coordinado en distintas localidades.
Según confirmaron las autoridades locales, el procedimiento más importante se llevó a cabo en Puente del Inca, ubicada a 190 kilómetros al oeste de la ciudad de Mendoza, donde fueron asistidas doce personas. En Horcones fueron rescatadas cinco; en Penitentes, cuatro; y en Las Cuevas, otras dos.
A estas tareas se sumaron las maniobras de la semana pasada, cuando el mismo cuerpo especializado localizó a otros cuatro andinistas en las inmediaciones del Cerro Penitentes, a la altura del kilómetro 1.212 de la Ruta Nacional Nº 7.
La totalidad de los damnificados, entre quienes se encontraban turistas y pobladores de la región, fueron evacuados hacia la localidad de Uspallata para garantizar su resguardo físico y asistencia médica preventiva, completando la cifra total de treinta evacuados desde el inicio de las tormentas el miércoles pasado.
Los reportes oficiales indicaron que el registro actual es histórico y que el pronóstico para los próximos días anuncia condiciones similares que podrían extenderse hasta fines de este mes. La gobernación provincial solicitó «extremar las medidas de precaución, y evitar especialmente la circulación vehicular en la zona cercana a la cordillera» para prevenir nuevos incidentes.
Los organizadores de los rescates confirmaron que el personal de seguridad se mantendrá en estado de alerta en los refugios fronterizos.
