Dos banderas con textos atribuidos al crimen organizado fueron halladas este miércoles en los Centros Municipales de Distrito Sur y Sudoeste de Rosario, lo que activó un operativo policial y una investigación judicial.
Dos nuevos mensajes atribuidos al crimen organizado aparecieron durante la mañana de este miércoles en dependencias municipales de Rosario, lo que activó un importante operativo policial y una nueva investigación para identificar a los responsables.
Las banderas fueron encontradas en los Centros Municipales de Distrito Sur, ubicado en Uriburu y Buenos Aires, y Sudoeste, en la intersección de Francia y Acevedo. En ambos casos, el personal dio aviso a la Policía apenas detectó los elementos colocados en los ingresos de los edificios.
Uno de los mensajes estaba sujeto a la reja principal del Centro de Distrito Sudoeste, frente a un centro de salud. El texto, pintado con aerosol negro, hacía referencia a una persona a la que acusaba de haber ordenado ataques contra personas inocentes en Rosario.
La segunda bandera fue localizada en las inmediaciones del ingreso al Centro Municipal de Distrito Sur. Allí, el escrito mencionaba a Michael Carballo y Juan Elías “Campera” Stankevicius, dos condenados por integrar la estructura criminal encabezada por Cristian Nicolás “Pupito” Avalle, identificado por la Justicia como uno de los referentes de una organización vinculada a Los Monos.
Tras el hallazgo, efectivos del Comando Radioeléctrico preservaron ambas escenas y secuestraron las telas, mientras especialistas de la Policía de Investigaciones realizaron pericias para intentar obtener rastros que permitan establecer quiénes colocaron los mensajes. También se relevarán las cámaras de videovigilancia instaladas en las inmediaciones de ambos edificios con el objetivo de reconstruir los movimientos previos al hecho.
Los investigadores analizarán si estos episodios guardan relación con otras amenazas similares registradas durante los últimos meses en Rosario, donde ya aparecieron banderas intimidatorias en escuelas, centros de salud y otros espacios públicos como parte de disputas entre organizaciones delictivas.
La causa quedó en manos del Ministerio Público de la Acusación, que deberá determinar el origen de los mensajes y si existe algún vínculo con investigaciones penales en curso relacionadas con el narcotráfico y la violencia organizada en la ciudad.
