La aerolínea low cost Flybondi no opera vuelos comerciales desde el 1 de julio, suspendió a gran parte de su personal hasta septiembre y mantiene la venta de pasajes, en medio de deudas millonarias y causas judiciales.
La aerolínea Flybondi, dedicada al mercado de bajo costo, no realiza vuelos comerciales desde el miércoles 1 de julio, cuando operó el vuelo FO 5105 entre Buenos Aires e Iguazú. Desde entonces, solo efectuó vuelos de prueba para mantener estándares operativos mínimos. Gran parte de su personal, incluidos tripulantes de vuelo y cabina, fue notificada de su suspensión hasta septiembre. La empresa continúa vendiendo pasajes.
Según informó el periodista especializado en servicio aéreo Diego Dominelli en declaraciones al programa Buenas Tardes China, “de los 11 aviones que tiene, va a volar solamente con dos. Debe mucho dinero de combustible, entonces le cortaron el suministro”. Dominelli agregó que existe una causa judicial con un pedido de quiebra presentado por el Hotel Presidente, en el centro porteño, por una deuda millonaria relacionada con alojamiento de tripulación. También mencionó un pedido de traba de cuentas bancarias iniciado por la empresa de ómnibus Tienda León y causas iniciadas por empleados despedidos sin causa o que acordaron retiros no cumplidos.
El especialista afirmó que, hacia el año pasado antes del ingreso de Leonardo Scatturice como accionista mayoritario, la deuda de la empresa rondaba los 350 millones de dólares. “A eso hay que sumar la estafa a todos los pasajeros que no pueden volar. No hay precedente de algo así”, concluyó.
La plataforma failbondi.fail registró que entre el 2 y el 10 de julio se cancelaron más de 125 vuelos de Flybondi, y durante el último fin de semana largo la compañía suspendió 28 vuelos. Un empleado de la aerolínea, que habló de forma anónima con el diario La Voz de Córdoba, indicó que la empresa no pagó los sueldos de junio ni el aguinaldo, y que prometieron hacerlo en cuatro cuotas a partir de la semana siguiente. Tampoco se estarían abonando los acuerdos de retiro voluntario a los desvinculados.
A fines de la semana pasada, la empresa difundió un comunicado interno informando suspensiones en el marco de la “necesidad de profundizar el plan de reorganización con el fin de garantizar su sostenibilidad y perdurabilidad”. Las suspensiones durarán hasta el 30 de septiembre por la “compleja circunstancia” que “prevemos que se extenderá por un tiempo”.
La venta de pasajes continúa sin explicaciones, ya que la compañía no cuenta con voceros disponibles. Según consignó Página/12, la crisis también afectó al área de prensa de la empresa.
Desde la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) indicaron a la prensa que se intensificaron los controles, con 36 inspecciones y auditorías, más 17 inspecciones de talleres desde diciembre de 2024, y se abrieron 22 sumarios administrativos que “podrían derivar en nuevas sanciones”.
En la web oficial de la compañía aún se encuentra el anuncio de diciembre de 2025, en el que Flybondi aseguraba una inversión de más de 1700 millones de dólares para ampliar su flota en un 230 por ciento, sumando 35 aeronaves, un “paso histórico” según definió entonces Scatturice.
