Nicolás Ferrario Marín, redactor publicitario, narró cómo conoció a Lionel Messi en Rosario en 2005 durante la filmación de un comercial para MasterCard, en el que compartió un pancho con el entonces joven futbolista.
Rosario, 2005. El redactor publicitario Nicolás Ferrario Marín, de 22 años en ese entonces, trabajaba en una agencia de publicidad en Buenos Aires cuando fue asignado al proyecto de una campaña publicitaria para MasterCard con motivo del Mundial de Fútbol. La campaña, que originalmente contemplaba a Juan Román Riquelme, fue reorientada hacia Lionel Messi debido a restricciones presupuestarias.
Según el relato de Ferrario Marín, el equipo viajó a Rosario para reunirse con Jorge Messi, padre de Lionel, en una estación de servicio YPF en la entrada de la ciudad. Allí, Jorge Messi entregó dos DVD con grabaciones caseras de Lionel desde los tres años. Posteriormente, el equipo se trasladó a la casa de la familia Messi en el barrio Las Heras, donde Lionel se encontraba comiendo un asado con amigos.
La filmación se realizó en el Monumento a la Bandera. Durante una pausa, Ferrario Marín y Messi se quedaron solos mientras el resto del equipo buscaba camisetas para reemplazar la que Messi llevaba, de la marca Adidas, incompatible con el comercial de MasterCard. En ese lapso, Ferrario Marín invitó a Messi a comer un pancho en un puesto cercano. Messi aceptó y pidió un pancho con mostaza. Ferrario Marín pagó la cuenta.
Durante la conversación, Messi comentó sobre su experiencia en el Barcelona, mencionó a Ronaldinho como un compañero que lo ayudaba, y habló de camisetas de fútbol, incluyendo la de Newell’s Old Boys con el sponsor Yamaha de 1991. También se refirió al gol del Pirulo Rivarola que eliminó a Newell’s de la Copa Sudamericana 2005, señalando que «dolió ese».
La filmación se completó con camisetas que la madre de Messi, Celia, trajo de su casa. El comercial, que utilizó la frase «Que haya ilusión después del Diego: no tiene precio», fue emitido y Messi fue convocado al Mundial de 2006 por el entrenador José Pekerman.
Ferrario Marín afirmó que, tras ganar Messi la Copa del Mundo en 2022, decidió hacer público el relato, en cumplimiento de un pacto informal hecho ese día en Rosario.
