El nivel de actividad se encuentra 40,4% por debajo de fines de 2023 y 52,1% por debajo del pico de septiembre de 2022, según el último informe de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Rosario.
La facturación real de la industria metalúrgica rosarina cayó 16% en abril y acumula 44 meses de bajas, según el último informe de la Asociación de Industriales Metalúrgicos (AIM) de Rosario. El nivel de actividad se encuentra 40,4% por debajo de fines de 2023 y 52,1% por debajo del pico registrado en septiembre de 2022.
Al presentar los datos, el presidente de AIM, Rafael Catalano, declaró: “Estamos en terapia intensiva”.
De acuerdo a datos del Ministerio de Capital Humano, el empleo asalariado registrado en el rubro metalmecánico disminuyó 7,8% entre noviembre de 2023 y marzo de 2026, cifra equivalente a una pérdida de 18.500 trabajadores. Una estimación acorde al peso de la fabricación local en el país permite inferir que un 10% de esos puestos cayeron en la región.
El 95% de las 82 ramas metalúrgicas tienen presencia local. Varios aglomerados de la región, como el de línea blanca, son líderes en la producción del país. La entidad señaló que todos están bajo presión por caída de la demanda, apertura importadora, atraso cambiario y aumento de costos, fundamentalmente energéticos.
Catalano indicó: “Estamos solicitando planes urgentes de refinanciación porque hoy la industria metalúrgica está asfixiada, se hace muy difícil cumplir con todo”. La Agencia de Recaudación y Control Aduanera (Arca) incrementó requerimientos, ejecuciones y embargos por deuda impositiva.
Por la caída en la facturación, la acumulación de saldos a favor de IVA por parte de empresas metalúrgicas es importante, así como el costo financiero que les generan. Junto con la entidad nacional Adimra, insisten en la instrumentación de una cuenta única tributaria para disponer de esos recursos y cumplir con otros compromisos.
El nivel de morosidad superior a los 90 días en el sector empresario alcanzó un máximo histórico del 12%. Desde AIM afirmaron que hay esfuerzos para que la cadena de pagos no se corte. “Las cobranzas nuestras están a 120 días de plazo”, señalaron.
La facturación nominal que refleja el Derecho de Registro e Inspección (Drei) municipal fue en abril de $93.800 millones, 11,2% más que el mismo mes del año pasado. La inflación interanual fue de 32,6%.
Germán Medina, tesorero de AIM, declaró: “Los productores de bienes transables, como la industria, estamos bancando la pelea contra la inflación, porque mientras todos los otros precios crecen, los del sector están cada vez más ajustados”. Agregó que la atención a nichos como la provisión a anillos de producción de petróleo o minería se realiza a pérdida: “A veces para seguir en actividad aceptás precios a los que no se puede reponer”.
La entidad mencionó riesgos de canibalización, como deprimir precios para captar contratos, competir con clientes en nuevos nichos o virar hacia la estrategia importadora.
Catalano enfatizó: “Defendemos cada empleo y cada fábrica pero también luchamos para que no desaparezcan sectores enteros”.
Según el reporte de AIM, el 77% de las actividades metalúrgicas aumentó su facturación menos que la inflación. En el primer cuatrimestre de 2026, los ingresos nominales subieron 14,4%, muy lejos de la evolución promedio de precios. La única subrama que facturó más que el IPC fue la fabricación de productos metálicos para uso estructural (+37%), asociada a efectos puntuales de la obra pública provincial.
Entre enero de 2024 y abril de 2026, la industria metalúrgica rosarina registró un descenso de 16,7% en su facturación real. Las caídas más fuertes fueron en fundición de metales (-20,8%), aparatos de uso doméstico (-19,8%), productos de metal y servicios de trabajo de metales (-19,6%) y equipo eléctrico (-19,2%).
Entre finales de 2023 y marzo de 2026, en un grupo seleccionado de solo 15 ramas metalúrgicas de Santa Fe, el total de empleadores asegurados y las personas trabajadoras cubiertas se redujo un 5,2% y 6,4% respectivamente. Actualmente, unas 60 empresas trabajan bajo el amparo del artículo 223 Bis de la ley de contrato de trabajo, que permite acordar con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) mecanismos para reducir temporalmente cargas laborales. Catalano señaló: “Es una herramienta muy útil para aguantar cuando se ve una recuperación en el horizonte pero hoy el panorama a futuro es cada vez más complejo”.
