Después de casi dos semanas de bloqueo atmosférico, el cielo se despejará en las próximas horas en Rosario y el centro-este del país, con ingreso de aire seco y descenso de temperaturas.
Buena parte de la zona central de Argentina, en donde se encuentra Rosario, estuvo bajo un bloqueo atmosférico que impidió el cambio de la masa de aire y generó una persistencia de alta humedad en el ambiente. Tras casi dos semanas bajo este fenómeno, las condiciones comenzarán a cambiar en las próximas horas.
Este jueves, después de varias jornadas, vuelve el sol. «Finalmente, el bloqueo comienza a debilitarse», explicó a La Capital la meteoróloga Vanessa Balchunas, en referencia al fenómeno que se prolongó por casi dos semanas en la zona central del país.
La razón es el ingreso de aire seco y un poco más frío, que deriva en un descenso gradual de la humedad junto a un rompimiento inicial de las nubes bajas. De esta manera, el cielo se despejará «entre hoy y mañana», precisó Balchunas, que añadió: «Las temperaturas mínimas bajarán más. Por eso, muchas personas sentirán más frío durante la mañana, pero el ambiente será mucho más agradable porque habrá sol y menos humedad».
«Lo que vivimos en Rosario, Villa Gobernador Gálvez y gran parte del centro-este del país durante casi dos semanas no fue un fenómeno extraño sino una situación meteorológica bastante conocida: un bloqueo atmosférico acompañado por una masa de aire muy húmeda, estable y fría en niveles bajos», explicó Balchunas.
Respecto a la ausencia del sol durante un período tan prolongado, detalló: «Normalmente, los sistemas meteorológicos avanzan de oeste a este y van renovando el aire. En este caso ocurrió algo distinto: se instaló un área de alta presión (anticiclón) muy persistente sobre parte del centro y este de Argentina». «Esa alta presión actuó como un ‘tapón atmosférico’, impidiendo el avance de frentes más activos. Los vientos del este y sudeste trajeron humedad desde el río Paraná y el Atlántico. Como las noches fueron largas y frías, el aire cercano al suelo se enfrió mucho. Esa humedad quedó atrapada en las capas bajas de la atmósfera formando estratos, nieblas y nubosidad baja. Por eso el sol estuvo arriba de las nubes todos los días, pero desde la superficie apenas llegaba una luz gris y difusa», afirmó.
Esta modificación hará que las temperaturas mínimas desciendan: de los 10 o 12 grados usuales en los últimos días a 5° este viernes. La cifra seguirá bajando y el cambio más brusco se dará el domingo, cuando el registro llegue a 3°, día en el que habrá una máxima de 14°.
La meteoróloga indicó que esta situación provocó que la humedad se sintiera en cualquier lugar y hasta en la ropa o en las sábanas. «La sensación térmica resulta más desagradable que con frío seco. Es una situación muy común en inviernos húmedos de la región pampeana», señaló. «Las nubes bajas, nieblas y estratos que nos afectaron se desarrollan generalmente entre la superficie y unos pocos cientos de metros o, a lo sumo, algunos kilómetros de altura. Ocurre en Argentina, Uruguay, Chile, Brasil, Europa y otras regiones. Los mapas satelitales muestran perfectamente la circulación atmosférica responsable y los modelos meteorológicos veníamos pronosticando este escenario desde días antes», concluyó.
