Un relevamiento de la Cámara de Administradores de la provincia de Santa Fe indica que el 75% de las quejas en edificios de propiedad horizontal se relacionan con ruidos excesivos. El servicio de mediación municipal de Rosario registró 1.439 intervenciones en 2025, con los ruidos como principal causa.
La vecina del quinto piso que organiza previas, el dueño del octavo que escucha música a alto volumen en la siesta o la familia de planta baja con un perro que ladra toda la tarde. Los ruidos molestos encabezan el listado de reclamos que reciben los administradores de edificios en Rosario, según informó la Cámara de Administradores de la provincia de Santa Fe.
En el marco del Día del Vecino, la entidad elaboró un ranking de problemas de convivencia en propiedad horizontal. De acuerdo al relevamiento, el 75% de las quejas de los consorcistas se relacionan con ruido en exceso fuera de los horarios permitidos.
El servicio gratuito de mediación de la Municipalidad de Rosario reportó que en 2025 se realizaron 1.439 intervenciones y se atendió a aproximadamente 4.000 personas. La temática más frecuente fueron los ruidos molestos.
“Dos de cada tres reclamos que nos llegan son por ruidos molestos”, precisó Adolfo Jäger, presidente de la entidad. Bajo este rubro se incluyen música a alto volumen en horas impropias, previas, reuniones, fiestas de cumpleaños y golpes de muebles durante el descanso.
Otra fuente de conflictos es el uso indebido de espacios comunes como ascensores, quinchos o piletas. Jäger afirmó que “muchas veces se produce un abuso de estas áreas comunes”, tanto en edificios como en countries y clubes de campo con régimen de propiedad horizontal.
El 11 de junio se celebra en Argentina el Día del Vecino Participativo, que reconoce la importancia de la cooperación y la convivencia. La fecha remite a la segunda fundación de Buenos Aires en 1580 por Juan de Garay, y fue impulsada por Romeo Raffo Bontá, vecino del barrio porteño de Villa del Parque, a mediados del siglo XX.
“Para una buena convivencia es necesario que haya una buena comunicación entre el consorcio y la buena predisposición de todas las partes”, sostuvo Jäger, y destacó que los administradores son “los canalizadores de estos reclamos y los encargados de llegar a una solución”.
Los ruidos molestos están regulados en el Código Civil y Comercial de la Nación, los reglamentos de copropiedad y la ordenanza municipal. En Rosario, el horario resguardado es de 22 a 6, y durante el día el ruido permitido es de 55 decibeles.
En casos extremos, Jäger indicó que se puede recurrir a la Secretaría de Control municipal o a la policía, mediante el 911 o la línea 147. No obstante, señaló que “la mayoría de las veces el diálogo resuelve el problema” y resaltó la importancia de la “expertise del administrador” como mediador. Además, mencionó que avanza en la Legislatura provincial un proyecto de colegiación para fomentar la profesionalización.
