El ingeniero Roberto González presentó un proyecto en el Concejo Municipal para modificar la ordenanza Nº 3.419, vigente desde 1983, y adecuarla a la ley nacional de higiene y seguridad en el trabajo.
Un especialista alertó en el Concejo Municipal que las instalaciones eléctricas de Rosario no cumplen con la ordenanza vigente. Se trata de Roberto González, ingeniero electromecánico especializado en higiene y seguridad, quien presentó el proyecto el pasado 13 de abril y este lunes mantuvo una reunión con los integrantes de la comisión de Planeamiento del Palacio Vasallo para exponer los argumentos.
González afirmó que la ordenanza Nº 3.419, sancionada en 1983, «está desactualizada». Por tal motivo, propuso actualizarla bajo la ley nacional de higiene y seguridad en el trabajo, que contempla la obligatoriedad de ejecutar y mantener las conexiones bajo los parámetros fijados por la Asociación Electrotécnica Argentina (AEA), que determina los estándares técnicos de referencia a nivel nacional.
«Presenté un proyecto por riesgo eléctrico para que se tengan en cuenta y se cumpla la normativa vigente a la hora de materializar la obra con todos los pasos correspondientes en materia eléctrica, entre ellas, la medición de cada terminal», comentó en declaraciones a La Capital. González también realiza asesoría en empresas y lleva adelante un convenio con la Empresa Provincial de la Energía (EPE) para algunas tareas específicas en calderas.
En ese marco, sostuvo que en la mayoría de las obras que se habilitan no se cumple con la medición correspondiente y la cantidad de disyuntores para evitar electrocuciones a futuro. Reveló que esas mismas omisiones suelen presentarse en las escuelas, tanto públicas como privadas.
«Con los años los disyuntores se degradan, y si no cumplen la velocidad y miliamperes, una persona puede quedar electrocutada. Lo mismo ocurre en escuelas: si un niño o niña introduce un lápiz de grafito en un enchufe y la instalación no es adecuada y la polaridad está invertida, entre otros detalles, se queda electrocutado».
Dijo que la ley Nº 19.587, sancionada en 2015, establece que todos los años se debe realizar la revisión correspondiente de disyuntores, térmicas e instalaciones eléctricas para corroborar que todo está en orden. Denunció que «en muchas obras se firman los planos y se tiran los cables, pero luego no se verifica esa red de cableado instalada. Sucede que los electromecánicos nunca participamos en los reglamentos de las construcciones, entonces se realizan las conexiones sin verificación».
Para ejemplificar, apeló a un caso práctico: «Si tengo un edificio de cien departamentos y en lugar de cuatro térmicas (una para cada conexión) coloco sólo una, me ahorraré tres. En esa cantidad de propiedades suman 300 térmicas, hacen un total de 24 millones de pesos», precisó. Reveló que esa misma situación ocurre tanto en fábricas, viviendas, instituciones educativas, sanitarias y hasta deportivas. «No es culpa de una persona o gobierno sino de que los técnicos eléctricos matriculados dentro del Colegio de Ingenieros Especialistas no tenemos participación», apuntó.
Explicó la diferencia entre una térmica y un disyuntor: «La térmica es termomagnética, salta por calor de una instalación o magnetismo, en caso de un cortocircuito; en cambio, el disyuntor está pensado para proteger seres vivos, son diferentes», precisó. Señaló que se debe colocar un disyuntor por departamento o casa y una térmica por circuito (aire acondicionado, enchufes, luces), ya que cada uno tiene una determinada potencia.
«En muchos casos las instalaciones tienen el disyuntor, pero no tienen el cable de puesta a tierra y eso lo vi hasta en los edificios más modernos. Nada se supervisa por un técnico electromecánico o eléctrico matriculado, porque debe estar inscripto en el Colegio de Ingenieros Especialistas», aseguró. También sostuvo que si la conexión a la jabalina (barra de cobre donde debe ir el cable amarillo y verde) está mal armada se activará el disyuntor protector. «Hay que hacer la menor cantidad de cortes (empalmes) para que conserve la protección. Por eso en muchas obras sueldan los cables a la jabalina con estaño y eso está prohibido», alertó.
Concluyó: «Están abriendo un hueco legal impresionante, por eso hay que tomar conciencia y manos a la obra». Afirmó que todos los concejales presentes estuvieron de acuerdo en tomar cartas en el asunto para que las instalaciones se ejecuten correctamente y cuenten con la correspondiente verificación. Los integrantes de la comisión resolvieron enviar al Ejecutivo la propuesta de modificación de la ordenanza elaborada por los especialistas, para que sea analizada técnicamente.
