En el Día Internacional de los Archivos, el diario El Litoral abrió las puertas de su hemeroteca, un espacio que conserva y digitaliza más de un siglo de historia santafesina.
Santa Fe, 9 de junio de 2025. Cruzar la puerta del archivo de El Litoral implica ingresar a un espacio controlado donde se resguardan más de cien años de historia local. En el Día Internacional de los Archivos, Mariano Rinaldi, historiador y responsable del archivo, explicó el funcionamiento del lugar.
“El archivo está pensado para la consulta de ciudadanos, investigadores y periodistas. La hemeroteca del diario nos ayuda a trasladarnos al pasado y a construir una memoria en plural a través de la historia social, política y cotidiana de la ciudad”, afirmó Rinaldi.
El proceso de conservación incluye clima controlado con deshumidificación, luces frías, cajas especiales de conservación y el uso obligatorio de guantes para proteger el papel. “Estamos atravesando un fuerte proceso de conservación de los tomos y fascículos en papel. Paralelamente, avanzamos con la digitalización y ya llevamos aproximadamente la mitad del archivo”, detalló Rinaldi, quien reconoció el trabajo de su compañera Carmen Zhaler en la atención al público y el archivo fotográfico.
La última mudanza del archivo, según Rinaldi, fue “una verdadera locura”. Se logró resguardar las páginas impresas hasta 2016, fotografías reveladas desde 1973 y negativos guardados desde fines de los años 40 y 50. Actualmente se avanza en la catalogación y desgrabación del archivo audiovisual de Cable y Diario.
“En cuanto a la digitalización, en el ámbito privado, somos los únicos que estamos afrontando con recursos propios un proceso integral de cuidado y digitalización de nuestro patrimonio. El resto son instituciones públicas como el Archivo General de la Nación o el de la Provincia”, sostuvo Rinaldi.
El historiador destacó que el período que más lo interpela es la historia reciente, los años 80 y principios de los 90, vinculados al peronismo santafesino. “El diario de esos años tiene una enorme potencia cultural, económica y política. Sus suplementos e infografías son de una calidad impresionante”, indicó. Mencionó también una carrera de repartidores en triciclo de 1939 como ejemplo de microhistorias que reflejan la estructura social, el trabajo infantil de entonces y el crecimiento del comercio.
El archivo recibe a investigadores por la mañana y nutre las notas de la redacción por la tarde. El material histórico entre 1930 y 1979 está disponible en la Biblioteca Digital, mientras que las décadas de 1980 y 1990 requieren consulta presencial. Cualquier ciudadano puede solicitar un turno previo para acceder. El diario ofrece un servicio gratuito de envío de copias digitalizadas a organismos públicos y bibliotecas populares.
“Lo que más disfruto es que el archivo no quede solamente preservado, sino que vuelva a circular y genere nuevos contenidos. Es una cápsula del tiempo que mantiene viva la memoria periodística de Santa Fe”, concluyó Rinaldi.
