El tren de aterrizaje delantero de un Boeing 787-9 de Lufthansa cedió mientras el avión estaba estacionado en el aeropuerto de Fráncfort, causando heridas a varios tripulantes y personal de tierra. No había pasajeros a bordo.
El jueves a las 12.45 hora local, el tren de aterrizaje delantero de un Boeing 787-9 de Lufthansa cedió de forma inesperada mientras el avión permanecía estacionado en la puerta de embarque A15 del aeropuerto de Fráncfort. El incidente dejó a varios miembros de la tripulación y del personal de tierra con heridas que requirieron atención médica, forzó la cancelación del vuelo LH450 con destino a Los Ángeles y abrió una investigación de seguridad sobre el modelo.
Ningún pasajero había embarcado en el momento del colapso. El aparato —matrícula D-ABPQ, bautizado como “Herne”— se encontraba en preparativos previos a la salida cuando el tren delantero cedió sin previo aviso, ladeando la proa hacia el suelo y dejando el fuselaje inclinado sobre el asfalto. Imágenes captadas por un fotógrafo de Reuters mostraron varios vehículos de emergencia rodeando el bimotor de fuselaje ancho. Vídeos difundidos por Flightradar24 registraron el momento exacto del colapso, con un operario de rampa a pocos metros del aparato.
Lufthansa confirmó el suceso en un comunicado y señaló que investiga “las circunstancias exactas con las autoridades pertinentes”. Boeing indicó que estaba al tanto y prestaba apoyo a su cliente, sin ofrecer más detalles. La aerolínea desplegó un equipo de técnicos en la plataforma para evaluar los daños, que afectaron de forma significativa el fuselaje delantero.
El avión involucrado es uno de los más recientes de la flota. Llegó desde las instalaciones de Boeing en Estados Unidos en enero de 2026 y entró en servicio el 13 de febrero, hace cuatro meses. Equipada con la nueva cabina Allegris —el producto de largo radio que Lufthansa comenzó a desplegar en sus 787-9 desde Fráncfort en octubre de 2025— representaba uno de los activos más estratégicos del grupo. La compañía tiene previsto completar 29 Boeing 787-9 en flota para finales de 2027, con más de 20 de ellos equipados con Allegris antes de que concluya el verano de 2026.
El incidente recuerda a un suceso similar ocurrido en junio de 2021, cuando el tren delantero de un Boeing 787-8 de British Airways colapsó en Heathrow mientras el aparato preparaba un vuelo de carga. La investigación del organismo británico de accidentes aéreos (AAIB) concluyó que el pasador de bloqueo del tren de nariz fue introducido inadvertidamente en el orificio equivocado, un error facilitado por un diseño con dos orificios muy próximos y sin diferenciación visual suficiente. A raíz de ese accidente, la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) reforzó una directiva que obligaba a instalar una cubierta protectora sobre el orificio incorrecto. British Airways no había completado esa instalación en el momento del colapso.
No está confirmado si el D-ABPQ disponía de esa cubierta ni si la causa del fallo en Fráncfort guarda relación con ese mecanismo. Las autoridades no han ofrecido ninguna hipótesis preliminar.
