El fuero comercial nacional acumula cientos de juicios ejecutivos iniciados por el Banco Santander contra clientes por saldos de tarjeta de crédito. Fiscales y jueces analizan los intereses aplicados y denuncian que los montos reclamados superan hasta cinco veces el límite de compra aprobado por la entidad.
Una cantidad significativa de juicios se acumula en el fuero comercial nacional por ejecuciones de saldos adeudados que realizan los bancos contra sus clientes con tarjeta de crédito. El Banco Santander lidera la presentación de demandas, y fiscales y jueces comenzaron a examinar los intereses que cobra a sus clientes, según publicó LaPoliticaOnline.
Un camarista consultado por LPO explicó que estos procesos prosperan rápidamente porque los clientes no se presentan. «Los resúmenes de la tarjeta no son títulos ejecutivos, sino que hay que validarlos previamente mediante un proceso que se llama preparación de la vía ejecutiva, pero la gente no se presenta en esa instancia y ahí es donde los bancos obtienen los juicios ejecutivos», afirmó.
Un fiscal advirtió a LaPoliticaOnline que «en el fuero comercial, Banco Santander está iniciando cientos de ejecuciones contra sus clientes, por saldos adeudados de tarjeta de crédito y lo llamativo es que en todos los casos los montos que reclama superan en un 300% los límites de las tarjetas que el mismo banco aprobó».
Del análisis de las causas surge que habría una perforación sistemática del límite de compra de la tarjeta de crédito. «En la totalidad de los casos analizados, el banco demanda saldos que lo duplican, triplican y hasta quintuplican», sostuvo el fiscal, y agregó: «incluso, previo a la mora los pagos mínimos superan ese límite en los resúmenes, lo que demuestra que el límite de compra en los hechos no opera como un freno de seguridad financiera, sino como un elemento ficticio que la entidad expande unilateralmente para abultar un saldo potencialmente ejecutable».
Alejandro Butti, CEO de Santander Argentina, afirmó en la conferencia Inside Argentina 2026, organizada a principios de mayo por Moody’s en Buenos Aires, que se está «llegando a un punto de inflexión» en el sistema financiero. Butti admitió que «la mora creció» y explicó que cuando los bancos prestaban a tasa fija y la inflación alcanzaba tres dígitos, «las cuotas se licuaban y era más fácil pagarlas». El ejecutivo declaró que «estamos yendo a tasas de interés reales, que es como tiene que funcionar, como funciona el resto del mundo, con lo cual que la mora suba es esperable» y señaló que la mora está concentrada «en personas» por su consumo con tarjetas de crédito o préstamos personales.
La justicia analiza de manera crítica el financiamiento forzoso mediante Planes V (por Visa) o AMEX (por American Express), donde se observa el diseño de un mecanismo de anatocismo, es decir, el cobro de intereses sobre intereses. Esto se investiga en el expediente 4923/2026, que recayó en el Juzgado N° 16. De los resúmenes presentados se desprende que al cliente de Santander se le cobraron intereses compensatorios de hasta 160% anual, pagos mínimos y totales que superaron el límite de compra. La usuaria tenía un límite de compra de $6.110.200 sumando las tarjetas Visa y AMEX, pero el banco reclama $22.025.652,62, más del triple.
Similar es el expediente 10316/2026, que tramita ante el Juzgado N° 19. Al analizar la documentación, los fiscales detectaron que Santander autorizó refinanciaciones con tasas de 223,31% anual, incrementó unilateralmente los límites a pesar de que el cliente sólo abonaba pagos mínimos y los pagos mínimos escalaron hasta triplicar el límite de compra. El usuario tenía un límite de compra de $15.250.000 considerando en conjunto las tarjetas Visa y AMEX, y el Banco reclama $56.157.422,31, casi cuatro veces más.
La dificultad de los clientes para afrontar sus deudas se explica, según la publicación, porque los salarios crecieron por debajo de la inflación y las tasas bancarias. La entidad crediticia, según la justicia, no congeló las cuentas ni emitió alertas de riesgo, lo que redunda en un sobreendeudamiento crónico. En la Justicia, comentaron además que existen casos en los que Santander habría autorizado «transacciones masivas, consecutivas, atípicas bajo la plataforma Mercado Pago que inflaron los saldos de cuentas en plazos mínimos». «La entidad financiera soslayó unilateralmente la evaluación del riesgo crediticio que realizó para otorgarles un límite de compra determinado, para luego consolidar una deuda espuria y derivarla a la vía ejecutiva», indicaron.
El problema de la mora con tarjetas ya es sistémico. Recientemente, el Banco Nación empezó a promocionar una línea de crédito para consolidar deudas, con una TNA del 65%, guarismo que está por encima del cálculo de la inflación oficial para el 2026.
