La crisis social en Bolivia suma siete fallecidos en tres semanas de protestas. Dos mujeres murieron atropelladas por un vehículo de la fuerza antidrogas en Santa Cruz y un joven falleció por un disparo. El desabastecimiento y los bloqueos afectan el acceso a alimentos, combustible y atención médica.
La crisis social en Bolivia se agravó al entrar en su tercera semana de conflictos en todo el país, con protestas contra el presidente Rodrigo Paz y episodios de violencia que dejaron al menos siete muertos. En las últimas horas, dos mujeres fallecieron atropelladas por un vehículo de la fuerza antidrogas en Santa Cruz y un joven murió por un disparo durante los disturbios posteriores, mientras crece el desabastecimiento y se multiplican las movilizaciones en distintas ciudades.
Desde el Gobierno lamentaron las muertes y responsabilizaron a las protestas. Grupos de seguidores de Evo Morales, sindicatos campesinos y la Central Obrera Boliviana mantienen cortes de calles y autopistas desde hace más de dos semanas para exigir la renuncia del mandatario. El conflicto afecta el acceso a alimentos, combustible y atención médica.
Según reportes oficiales, se registraron 51 cortes de movimientos sociales en todo el país, focalizados en al menos cinco capitales regionales: Santa Cruz, Cochabamba, Trinidad, Oruro y Sucre. También hubo manifestaciones en contra de los bloqueos, con consignas en «defensa de la democracia», en las que participaron comités cívicos, autoridades locales, universitarios, comerciantes, plataformas ciudadanas, productores agrícolas y transportistas.
Entre los muertos, dos personas (una mujer y su hija) fallecieron tras ser atropelladas por agentes de la fuerza antidrogas durante un operativo. El tercero murió por un disparo durante una protesta posterior. Una fuente del Viceministerio de Defensa Social y Sustancias Controladas explicó que el jueves un vehículo en el que viajaban dos sargentos de la Unidad Móvil de Patrullaje Rural (Umopar) chocó contra una motocicleta.
Otras cuatro personas, entre ellas un niño de 12 años, fallecieron en los últimos días por no haber recibido atención médica de urgencia debido a los bloqueos de carreteras, según advirtió el Ministerio de Salud. La cartera pidió a los manifestantes «permitir el paso de ambulancias» y habilitar «un corredor humanitario que garantice la atención médica oportuna para todos».
El presidente Rodrigo Paz, que asumió en noviembre del año pasado, perdió popularidad en poco tiempo. A fin de año eliminó por decreto todos los subsidios a los combustibles, lo que provocó un aumento del 86% en la nafta. Según un estudio de UNITEL, Paz perdió 13 puntos de apoyo desde noviembre hasta abril. Su caída coincide con medidas como la eliminación de impuestos a los ricos y del subsidio a los combustibles, y su enfrentamiento con el vicepresidente Edmand Lara.
Un seguidor de Evo Morales declaró desde La Paz: «El gobierno de Paz es ante todo ineficiente. Con la eliminación de los subsidios la gasolina aumentó el doble y el diesel el triple. Además de que al eliminar el impuesto a los ricos le cargó todo a los más pobres. Nos vende gasolina de mala calidad, con exceso de plomo, se nos arruinan los autos. Tenemos que pagar el doble por un pasaje. Vivimos en un estado de caos. Todo el mundo hace lo quiere porque no hay control, el Estado no controla precios. Los alimentos básicos aumentan, como la leche y el yogurt».
