El Museo Histórico Julio Marc, en el parque Independencia de Rosario, se encuentra en plena restauración. Los trabajos, que incluyen la recuperación de fachadas y nuevas salas, finalizarían en diciembre de este año.
El 1 de noviembre de 2024, el Museo Histórico Julio Marc anunció en sus redes que permanecería cerrado temporalmente. Casi un año y medio después, el edificio del parque Independencia todavía parece una enorme casa en medio de obras: las salas están vacías, las piezas de la colección guardadas en depósitos y en las oficinas se acumulan planos y proyectos. Así atraviesa el museo la intervención más importante que se realiza desde 2004, cuando Rosario fue sede del Congreso de la Lengua.
Los trabajos, que se proyectan terminar en diciembre, permitirán recuperar la fachada original y sumar nuevos espacios de depósito y una sala de exposición con experiencias inmersivas. La parte más visible es la fachada oeste, donde las tres esculturas de mujeres que representan la América India, Historia Patria y América Colonial fueron restauradas, al igual que los mármoles, columnas y escalinatas.
El miércoles pasado, La Capital participó de una recorrida por las obras junto al gobernador Maximiliano Pullaro, la ministra de Cultura Susana Rueda y miembros del equipo del Marc. “Es muy importante que los edificios públicos se mantengan en buen estado, porque son la cara de la provincia”, destacó Pullaro.
El museo, inaugurado el 8 de julio de 1939, fue el primer museo de historia y sigue siendo el más grande de la provincia. Diseñado por Ángel Guido, autor del Monumento Nacional a la Bandera, el edificio fue ampliado varias veces. Actualmente cuenta con 3.485 metros cuadrados cubiertos, más de veinte salas, dos bibliotecas y depósitos. El presupuesto asignado es de unos 2.500 millones de pesos.
Las obras incluyen la recuperación de las fachadas norte y oeste, restauración de escalinatas de mármol travertino, impermeabilización de techos, nueva instalación eléctrica, optimización de climatización y un nuevo sistema de seguridad. También se repararán cielorrasos, se pintarán las salas y se remodelarán los baños, sumando un box accesible.
Cuando concluyan las obras, se recuperará la sala de Arte Americano, que ya no tendrá filtraciones, y se exhibirá por primera vez la colección de textiles prehispánicos más importante del país. El meteorito El Mataco, de unos mil kilos, se ubicará en una nueva sala inmersiva. Además, se construirá un nuevo depósito con temperatura y humedad controlada para resguardar las colecciones.
El edificio fue proyectado por Ángel Guido en dos etapas. En 1951 se inauguró la primera ampliación, sumando un frente al norte con un pórtico de doce columnas. En 1999 se refuncionalizaron los espacios de almacenamiento, y en 2004 se renovaron varias salas para el Congreso de la Lengua. Las intervenciones actuales son las más significativas desde entonces.
