El juicio por el crimen de Gustavo Rivero, ocurrido en noviembre de 2022 en la zona sudoeste de Rosario, comenzó en el Centro de Justicia Penal. La fiscal solicita prisión perpetua para los tres imputados.
El juicio por el asesinato de Gustavo Rivero, un empleado metalúrgico de 32 años, dio inicio en el Centro de Justicia Penal. El crimen ocurrió en noviembre de 2022, cuando la víctima regresaba de una despedida de año con compañeros de trabajo y fue abordada por delincuentes que intentaron robarle su automóvil Peugeot 408.
La fiscal Carla Ranciari solicitó la pena de prisión perpetua para los tres acusados, considerados coautores de homicidio calificado criminis causa, intento de robo y portación ilegal de armas. Los imputados son Lautaro Ángel Benítez Porta y Matías Ismael Gutiérrez, detenidos la misma noche del crimen, y Milton Damián Sosa, capturado en abril de 2024 tras pericias telefónicas.
Según la reconstrucción del hecho, alrededor de las 3 de la madrugada del 24 de noviembre de 2022, Rivero se encontraba en su vehículo en la esquina de Liniers y Gálvez, acompañado por una trabajadora sexual. Cuatro personas se acercaron, dos por cada vereda, y lo intimidaron con armas. Obligaron a la acompañante a bajar mientras dos de ellos subieron al auto. Rivero intentó escapar encendiendo la marcha, pero los atacantes le dispararon dos veces. El vehículo avanzó unos metros hasta chocar contra un árbol.
La mujer que estaba con la víctima llamó a la policía. Rivero, aún con vida, describió a los agresores antes de fallecer dentro del auto. Los agentes detuvieron a dos sospechosos en las cercanías, vestidos según la descripción proporcionada. En un contenedor de residuos se encontró una pistola Bersa 9 mm y una Taurus calibre 45, determinándose que los disparos letales provinieron de la primera. El tercer implicado fue identificado posteriormente mediante análisis telefónicos.
El tribunal está integrado por los jueces Fernando Sosa, Lorena Aronne y Paula Álvarez. La investigación determinó que se trató de un robo al azar, sin vínculo previo entre la víctima y los acusados.
