La eliminación de controles y la reducción presupuestaria ponen en riesgo el rol del Instituto Nacional de Tecnología Industrial, en un contexto mundial que refuerza las normas técnicas.
Mientras el mundo avanza hacia una administración del comercio basada cada vez más en normas técnicas, la Argentina se mueve en sentido inverso, según el análisis del economista Fernando Peirano, especializado en gestión de la innovación y políticas de ciencia y tecnología. La situación se agrava a partir de lo que ocurre en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (Inti).
El desfinanciamiento estatal ya presionaba el funcionamiento del instituto, pero tras la publicación en el Boletín Oficial de una resolución que dispuso la eliminación de más de mil controles de calidad que realiza el organismo, el escenario empeoró. Trabajadores del Inti denunciaron que el gobierno nacional pretende eliminar 1.400 puestos de trabajo, lo que, de concretarse, implicaría “la disolución del instituto”.
“Es un serio error la mala transformación del Inti. Ya es un debilitamiento institucional no hacer explícitos los objetivos y los planes. Lo poco que se sabe deja entender criterios que no son los que se usan en el mundo para gestionar y orientar un organismo tecnológico. En consecuencia, el saldo de esta gestión ya se puede anticipar: nos deja una profunda descapitalización, destruye capacidades y deja un sistema empobrecido y fragmentado”, advirtió Peirano.
El recorte en el Inti se inscribe en un proceso de reducción sostenida de la planta. En diciembre de 2023, el Inti contaba con unos 3.100 trabajadores, pero desde entonces ya perdió cerca de 800. Parte de esa disminución se explica por despidos, retiros voluntarios y la finalización de contratos de monotributistas. A esto se suma el desfinanciamiento del organismo y el congelamiento salarial, que empujaron a muchos trabajadores a buscar otras fuentes de ingreso.
Peirano explicó que la realidad nacional se distancia de las tendencias globales. “El mundo avanza hacia una administración del comercio que cada vez más se apoya en normas técnicas. En la región, el Embrapa y en especial Inmetro han hecho de esta agenda una nueva fortaleza. La Argentina y el Inti van a contramano de la tendencia mundial”, apuntó.
Un informe del Grupo EPC, dependiente del Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia, Tecnología e Innovación (Ciicti), indica que desde 2023 el Inti sufrió un recorte del 43,4% en términos reales. Si se considera el crédito disponible, el deterioro es aún mayor: una baja del 52,1% en tres años, lo que ubica al organismo más de un 20% por debajo de los niveles de financiamiento de 2007 y un 62,6% por debajo de su pico en 2016.
