El piloto argentino de Fórmula 1 manejó un Lotus E20 y un Mercedes W196 por las avenidas porteñas, en un evento que reunió a familias y fanáticos del automovilismo.
El piloto argentino de Fórmula 1, Franco Colapinto, realizó un Road Show en la Ciudad de Buenos Aires, donde condujo un Lotus E20 del 2012 y una réplica del Mercedes-Benz W196, conocido como la “Flecha de Plata”, con el que Juan Manuel Fangio se consagró campeón en 1954 y 1955. El evento se desarrolló sobre un circuito callejero de tres kilómetros en torno al Monumento a los Españoles, en Palermo, y contó con la asistencia de aproximadamente 600 mil personas.
Durante la jornada, Colapinto realizó varias vueltas por las avenidas Libertador y Sarmiento. La primera pasada, al mediodía, dejó marcas de neumáticos en el asfalto y el sonido del motor V8 del Lotus E20 se escuchó a varios kilómetros de distancia. En la segunda vuelta, el piloto usó antiparras de lente dividido y portó una bandera argentina a bordo del Mercedes W196, que llevaba el número 16 en la trompa, el mismo que utilizó Fangio en sus carreras más exitosas.
El Jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, presente en el evento junto a su esposa, la periodista María Belén Ludueña, destacó la organización y señaló: “La alegría que hoy nos dio a todos Franco solo es comparable con las grandes celebraciones de la historia argentina. Fue una gran oportunidad para mostrarle al mundo la pasión que tenemos por los fierros y la capacidad de la Ciudad para organizar eventos de este tipo”. Además, Macri confirmó la realización del MotoGP para el próximo año y expresó el deseo de que la Fórmula 1 regrese al Autódromo porteño en el corto plazo.
Colapinto, por su parte, declaró: “Esto fue impresionante, hubo mucha gente y lo disfruté. Para mí fue un placer y un orgullo enorme estar acá. Ojalá que dentro de muy poquito tengamos un Gran Premio de Fórmula 1 en Argentina”. El piloto también realizó una tercera vuelta sobre un camión, acompañado por el músico y productor Bizarrap, para saludar al público.
El evento contó con asistentes de Brasil, Paraguay, Uruguay y Chile, y se enmarca en los esfuerzos de la Ciudad por posicionarse como sede de eventos internacionales, tras ser elegida Capital Mundial del Deporte 2027 y con planes de modernización del Autódromo.
