El anestesiólogo Hernán Boveri y la residente Delfina Lanusse fueron inhabilitados para ejercer en la Ciudad de Buenos Aires, en el marco de la investigación por la muerte de un residente y el presunto robo de medicamentos en hospitales.
El anestesiólogo Hernán Boveri y la residente de tercer año Delfina Lanusse fueron inhabilitados este martes para ejercer la medicina en la ciudad de Buenos Aires. Se trata de dos profesionales de salud implicados en la investigación por la muerte del residente Alejandro Zalazar, por lo cual ya habían sido procesados por administración fraudulenta.
Ambos están señalados como sospechosos del presunto robo de fármacos en hospitales junto con Chantal “Tati” Leclercq, a quien la Justicia imputó este lunes por el mismo delito. La formalización de la inhabilitación se dio a través del Sistema Integrado de Información Sanitaria Argentino, en el que se registró un cambio en el estado de Boveri: ya no está autorizado a ejercer ni en la provincia de Buenos Aires ni en la Ciudad. Por su parte, Lanusse quedó inhabilitada para ejercer como médica en la órbita porteña.
Zalazar trabajaba como residente en el Hospital Rivadavia y el Hospital Gutiérrez. La investigación determinó que los fármacos que utilizó el joven eran del Hospital Italiano. Boveri es sospechado de ser quien habría robado los medicamentos y aparatos en complicidad con Lanusse, quien trabajaba como residente en anestesiología.
El caso salió a la luz a raíz de un audio que se viralizó entre grupos de médicos porteños sobre una probable red que organizaba «Fiestas del Propofol» o «Propofest» basadas en la sustracción de propofol y fentanilo. En esas actividades, se cobraba por sedar con fármacos y se habría usado aparatología del Hospital Italiano. De hecho, el Italiano admitió el robo de ambas sustancias e inició la causa con la denuncia judicial.
Boveri gozaba de prestigio como anestesiólogo en el Italiano. No queda claro si las autoridades lo desplazaron de su cargo al conocerse la muerte de Zalazar y su vínculo con el hecho, o si habría renunciado voluntariamente. Lo cierto es que presentó su renuncia a la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires, que ya fue allanada. Boveri eliminó su perfil en Linkedin y se cree que podría haber salido de la Argentina con destino a España o México.
Según el audio que desató el escándalo, Boveri habría entablado una relación sentimental con Lanusse, también señalada por el robo de los elementos para las «fiestas». Lanusse estudió en el Colegio Saint Mary of the Hills en Pilar, y estudió medicina en la Universidad Austral después de breves incursiones en carreras relacionadas con el mundo de los negocios en la Universidad Torcuato Di Tella y en la Universidad de San Andrés. Mientras cursaba en la Austral, conoció a Chantal Leclerq, quien según el audio, habría sido la encargada de distribuir el propofol y fentanilo del Hospital Italiano, donde Lanusse inició la residencia en anestesiología en septiembre de 2023.
Los investigadores tratan de determinar si Leclerq le dio las drogas a Zalazar. Mientras, Lanusse fue removida de su cargo en el Italiano, donde habría presentado una licencia psiquiátrica: de esa manera, podría volver a postularse como residente en otro hospital en la misma especialidad.
