Un hombre de 30 años fue detenido y se le dictó prisión preventiva por 90 días. Está acusado de captar mujeres jóvenes mediante redes sociales, filmar encuentros sexuales y comercializar el material de forma global, vulnerando sus promesas iniciales.
Un rosarino de 30 años, identificado por sus iniciales GGN, fue imputado y se le dictó prisión preventiva por 90 días en el marco de una investigación federal por trata de personas con fines de explotación sexual a través de plataformas digitales.
La investigación, a cargo del Área de Investigación y Litigio de Casos Complejos de la Fiscalía Federal de Rosario con colaboración de la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex), estableció que el imputado habría captado mujeres jóvenes, mayormente de entre 18 y 20 años y sin experiencia laboral, a través de redes sociales como Instagram.
Según las fuentes judiciales, GGN coordinaba encuentros en hoteles o departamentos temporarios en distintas provincias, donde filmaba contenido sexual a cambio de dinero. Posteriormente, editaba y comercializaba el material en plataformas de alcance global, promocionándolo incluso en grupos de Telegram.
Se le imputa haber prometido a las víctimas que los videos sólo se difundirían en el extranjero, promesa que resultó falsa ya que el material era accesible también en Argentina, lo que generó graves consecuencias psicológicas en las afectadas al ser visto por su entorno.
El sospechoso ya había sido imputado en julio del año pasado por los casos de tres víctimas y quedó en libertad bajo una caución. Sin embargo, la investigación continuó y se detectó que habría seguido operando con nuevos perfiles, identificándose a otras cinco víctimas. Estos nuevos hechos motivaron su detención el 25 de marzo y el posterior pedido de prisión preventiva.
GGN está formalmente imputado por ocho hechos de trata de personas agravada, un delito que prevé penas de entre 8 y 12 años de prisión, y también se lo investiga por promoción y facilitación de la prostitución ajena.
