Un informe de la Consultora 1816, basado en datos del Banco Central, revela que el atraso en los pagos de créditos por parte de los hogares superó el 11% en febrero, marcando el pico más alto en dos décadas.
El índice de morosidad de las familias en el pago de sus préstamos bancarios alcanzó en febrero su nivel más alto desde el año 2004, según un informe de la Consultora 1816 elaborado con datos de la Central de Deudores del Banco Central. El documento señala que el atraso en los pagos de los hogares pasó de 10,6% en enero a 11,2% en el segundo mes del año.
Este incremento representa la decimosexta suba mensual consecutiva y un valor cuatro veces superior al registrado a comienzos de 2025. En el mismo período, la mora de las empresas mostró un avance más moderado, desde 2,8% a 2,9%.
Según el análisis, «la mora de hogares se multiplicó por más de cuatro veces desde octubre de 2024», cuando se ubicaba en 2,5%. El informe también vincula esta situación a otros indicadores: «Los datos más recientes muestran que, aun con actividad económica en máximos históricos, el desempleo creció en 2025 y el salario real privado registrado de enero fue el más bajo en 18 meses».
Los especialistas de la consultora plantearon que «la economía crece de manera muy heterogénea y, mientras los sectores más intensivos en mano de obra —industria, construcción y comercio— evidencian debilidad, los sectores que demandan menos empleo —agro, energía y minería— se expanden».
El aumento de la mora familiar se registró en 28 de los 30 principales bancos en términos de préstamos a hogares, que concentran más del 95% del total del crédito.
