La nave Orión, con su tripulación a bordo, continúa su compleja trayectoria hacia la Luna, mientras que el microsatélite desarrollado en Argentina confirmó su funcionamiento a decenas de miles de kilómetros de la Tierra.
La misión Artemis II de la NASA, que busca retornar humanos a la Luna, transita su segundo día de vuelo. La agencia espacial explicó que la nave no sigue un camino directo, sino que realizará dos órbitas terrestres antes de trazar una trayectoria en forma de «ocho» alrededor de la cara oculta del satélite natural y regresar a la Tierra, en un viaje de aproximadamente diez días.
La tripulación, compuesta por cuatro astronautas, inició su jornada con música y recibió a «Rise», un pequeño peluche que servirá como indicador de gravedad cero durante la misión. Mientras tanto, la nave Orión completó con éxito una maniobra de ajuste orbital, encendiendo su motor principal para elevar su perigeo y alinearse en una órbita terrestre alta y estable rumbo a la Luna.
En un hito para la tecnología espacial argentina, la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) confirmó que el microsatélite ATENEA, parte de la misión Artemis II, estableció comunicación exitosa. El primer contacto se registró a más de 40.000 kilómetros de distancia, y horas más tarde, a 70.000 kilómetros, cumpliendo así el objetivo de sostener comunicaciones a gran distancia utilizando infraestructura terrestre nacional, ubicada en Córdoba y Tierra del Fuego.
