En uno de los hechos, cuatro vehículos terminaron afectados. La serie comenzó a las 0.44 y culminó poco antes de las 22.30 de la misma jornada. Indagan en cámaras de seguridad cercanas a cada uno de los sitios donde se produjeron los siniestros. No hubo heridos en ningún caso, y en principio no aparece un patrón que los vincule
No hay por el momento una hipótesis de acción intencional y coordinada, pero la secuencia de siete autos incendiados en Rosario desde la madrugada hasta la noche de este jueves es singular. Los vehículos calcinados marcaron la jornada en diferentes barrios: Echesortu, Sarmiento… que obligaron a la actuación de los bomberos pero no dejaron víctimas.
El priomer episodio fue a las 0.44. Ingresó el aviso al Cuartel Central de Bomberos Zapadores por un Citroën C4 que estaba estacionado en Pascual Rosas al 1200. Eso es barrio Echesortu. El vehículo terminó incinerado, pero no hubo riesgo de propagación a otros vehículos o estructuras.
El segundo hecho fue reportado al Cuartel Norte de Zapadores a las 4.24. En ese caso, las llamas se encendieron en Rondeau al 900, zona norte y barrio Sarmiento. Fue el caso más grave: cuatro vehículos afectados. Estaban frente a un taller mecánico, sobre la vereda. Como en el episodio previo, no había personas en el lugar cuando llegaron para apagar las llamas.
Poco después, alrededor de las 5, personal del Cuartel Sur de Bomberos Zapadores tuvo que acudir a San Nicolás al 4100, en la zona sudoeste. En la cuadra, un Renault Scenic quedó destruído por el fuego. También estaba estacionado y sin ocupantes.
El último hecho estuvo más espaciado: sucedió minutos antes de las 22.30 del mismo jueves en Sabín y 8 de Noviembre, en el noroeste. Un Fiat Palio azul estacionado junto al cantero central de la avenida terminó consumido por las llamas. El combate del fuego estuvo a cargo de los Bomberos Zapadores. Allí se acercó luego el dueño del rodado y personal del Comando Radioeléctrico.
A raíz de los hechos, hay una investigación en curso en base al análisis de imágenes de las cámaras de seguridad de cada lugar. Por el momento, no hay evidencia de un patrón que conecte todos los siniestros ni de su carácter accidental o delictivo.
