El hallazgo de varias armas de guerra enterradas en una casa de Roldán derivó en una audiencia realizada este jueves en la que dos hombres fueron imputados por asociación ilícita. La Fiscalía determinó que forman parte de la banda liderada por Lisandro «Licha» Contreras y organizada por el policía Jonatan Garraza.
Rodrigo Gabriel Cappelletti, de 27 años, y Lautaro Noriega, de 35, fueron imputados este jueves por el fiscal Ignacio Hueso. Los acusó de ser miembros de la asociación ilícita, ocupándose de la custodia de armas de las armas de fuego de la banda y de negocios inmobiliarios ilícitos. La jueza Melania Carrara confirmó la prisión preventiva por el plazo de ley para los dos.
La organización en cuestión creció a las sombras en los últimos años y quedó expuesta tras el crimen de Andrés «Pillín» Bracamonte, el ex líder de la barra brava de Rosario Central asesinado en noviembre de 2024. A las pocas semanas Limón Contreras cayó en Buenos Aires, donde estaba viviendo en un country de Pilar, y quedó preso por ser considerado jefe de la banda que, entre otras actividades, se dedica al juego clandestino, creación de sociedades fantasmas e inversiones con monedas virtuales.
Armas enterradas
El martes 4 de marzo la Tropa de Operaciones Especiales (TOE) realizó un allanamiento en un terreno de Roldán. Allí llegaron con la información de que bajo tierra podía haber armas de fuego escondidas, que efectivamente hallaron: dos fusiles calibre 5.56 y .223, dos carabinas y varias pistolas de marcas de última generación.
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El terreno de Roldán donde fueron halladas las armas, ubicado en María Teresa al 700, está vinculado a Enzo Genaro «Gordo Enzo» B., un hombre relacionado a los mandos altos de la banda. En la investigación por asociación ilícita aparece en un viaje a la costa atlántica junto al policía Jonatan Garraza y a Limón Contreras, ya imputados, y además con el prófugo Matías Gazzani, presunto líder de la banda Los Menores. Sin embargo sobre el Gordo Enzo no pesa un pedido de captura público con ofrecimiento de recompensa como sí ocurrió con los demás.
Por el momento no trascendió si pudo establecerse la procedencia de las armas halladas o si fueron utilizadas en hechos violentos. Sin embargo el fiscal Hueso consideró en la audiencia que eran de la organización y que Cappelletti y Noriega se ocupaban de su custodia. También les atribuyó «a negocios inmobiliarios ilícitos a través de la venta de terrenos y viviendas de las cuales no poseen la documentación correspondiente».
La banda de Licha Contreras
A fines de 2024 la fiscal Georgina Pairola imputó a Lisandro «Licha» o «Limón» Contreras como jefe de la asociación ilícita. Lo habían detenido en el partido bonaerense de Pilar tras ser mencionado a partir del asesinato del exlíder de la barra brava de Rosario Central, Andrés «Pillín» Bracamonte. En ese contexto la fiscal identificó a tres organizadores: el policía Garraza, Fernando «Colo» Cappelletti y el todavía prófugo Ramiro Escalante.
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Uno de los orígenes de la investigación sobre esta banda es un asesinato vinculado a La Mafilia, como se conoce a la organización que para la Justicia lidera el recluso Leandro «Gordo» Vilches, condenado en 2018 como parte de la banda Los Monos. A partir de la pesquisa del homicidio de Micaela Soledad Gómez en mayo de 2023 comenzaron a detectarse las conexiones entre la banda de Vilches con la de Contreras y con la de Pablo Nicolás Camino, otro recluso de cárcel federal preso por homicidios y narcotráfico.
Lejos de la mira de la Justicia por hechos violentos, como sí había ocurrido con las otras dos bandas, la facción liderada por Contreras fue vinculada al juego y las apuestas clandestinas, sociedades fantasmas y maniobras con criptomonedas. En ese contexto la investigación ubicó a los miembros de la banda como personas con alto poder adquisitivo y además con contactos con la policía, a través del agente Jonatan Garraza, mediante el cual accedían a información delicada de investigaciones judiciales.
