El anuncio de la prohibición de los celulares en las escuelas primarias de Santa Fe se perfila como un cambio que excede las aulas. «Acá vamos a estar empezando a hacer comunidad. Es una red entera que empieza a contener en un territorio en el que los chicos están absolutamente desprotegidos», explicó este jueves uno de los responsables.
El médico y psiquiatra Lucas Raspall consideró que los padres tendrán un rol «fundamental» en la implementación del Programa de Educación Digital de la provincia. Durante un reportaje en LT8 sobre la iniciativa, comentó: «Es muy difícil llevar esto adentro de casa, intentar educar cuando no hay un consenso entre las familias del grupo».
El coordinador del proyecto del gobierno santafesino consideró que el abordaje del problema dentro de las aulas no puede postergarse ante el riesgo que corren los chicos. «Ellos están con su teléfono en el universo digital sin ningún tipo de acompañamiento ni cuidado. Eso ya no puede seguir así», aseveró.
¿Por qué prohíben los celulares en la primaria?
Además de su labor como concejal y profesional especializado en salud mental, Raspall abordó la cuestión desde su perspectiva como padre de tres hijos. Así insistió en abrir el diálogo alrededor de la suspensión del uso de los teléfonos móviles en las escuelas: «Les pedimos a las familias que antes de cruzarse de brazos y encender todas las resistencias, vean por qué y para qué lo hacemos».
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El psiquiatra ratificó que el programa educativo no permite usar los celulares en los recreos de nivel primario. A continuación aseguró que la medida no responde a una «mirada romántica» sino a una «necesidad de socialización» para que los chicos «se vuelvan a encontrar entre ellos» cuando van a clases. «Tienen que recuperar esas actividades propias de la infancia y que hoy están intervenidas todas por una pantalla. Donde hay una pantalla, hay nueve pibitos alrededor», dijo a modo de ejemplo.
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El médico consideró que el gobierno provincial tomó una decisión «valiente y firme» ante una «necesidad que está terriblemente instalada» en todo el mundo. Luego remarcó que la iniciativa pretende ir un poco más allá de la prohibición: «Ese paso más es la parte más rica del programa porque yo sé que la mayoría de las mamás y papás quieren saber qué va a pasar con esta primera parte».
«No es un programa que esté en contra de la tecnología», enfatizó el coordinador. En cambio, señaló que el objetivo es lograr que los chicos «puedan tener herramientas para hacer un uso cuidadoso, responsable, ético y crítico».
El rol de los docentes
Por otro lado, Raspall subrayó que «los docentes tienen un montón para hacer» dentro de este proyecto. De inmediato, aseveró: «Esto no va a resultar en una carga mayor o nueva. De hecho, es una respuesta a algo que ellos reclaman desde hace mucho tiempo».
«Yo me la paso en las escuelas de los tres niveles. La preocupación y las dificultades que tienen por la presencia de ese aparato sobre la mesita o el pupitre es inmensa«, comentó el médico y psiquiatra en cuanto a la situación de quienes están al frente en las aulas. Con esa premisa defendió la implementación de un programa regulado por el Estado y argumentó que, de lo contrario, «la respuesta pesa sobre los hombros de la maestra o de la escuela» por una restricción aislada.
«Acá hay una bajada clara ministerial que se afianza, se sostiene y se construye sobre la evidencia científica recopilada durante 10 años en distintas cuidades del mundo. No hay improvisación«, señaló uno de los responsables de la propuesta. En este sentido destacó el aporte de socios estratégicos de las principales organizaciones de la sociedad civil que abordan en este tema: Grooming Argentina y Faro Digital.
El coordinador admitió que «siempre hay algunas resistencias, pero muchas veces, las resistencias en todos los campos e instituciones son las que inmovilizan». A continuación planteó que «la prioridad es acompañar en el cuidado y la educación a chicos y chicas». Por último confirmó que puede haber sanciones si no se cumplen las reglas, aunque explicó: «Hay una bajada que tiene distintos pasos. No se está buscando lo punitivo, pero la escuela es una institución normada. Si no llevás el uniforme, algo pasa».
