El programa Copernicus de la Unión Europea tiene, en su sitio oficial, un segmento llamado «Image of the day» (imagen del día, en inglés) con el que resalta situaciones particulares que captan sus satélites. Este jueves, Rosario fue protagonista de esa propuesta pero no por algo positivo ya que remarcaron cómo la sequía afectó a la región el último año.
El segmento de este jueves 5 de marzo tiene como título «Sequía en el corazón agrícola de Argentina» y pone el foco en Rosario.
«La ciudad de Rosario, ubicada en la provincia de Santa Fe, se encuentra en el centro de la principal región agrícola de Argentina, una de las zonas más productivas de Sudamérica. El paisaje que rodea la ciudad está dominado por extensos campos de soja y maíz y desempeña un papel fundamental en las exportaciones de granos del país, contribuyendo significativamente al suministro mundial de alimentos», comienza el reporte de Copernicus.
Y agrega: «Sin embargo, la sequía prolongada y las temperaturas inusualmente altas han ejercido una presión considerable sobre estos cultivos, reduciendo la humedad del suelo y amenazando la productividad agrícola en miles de hectáreas».
Imágenes satelitales de la sequía
El servicio trazó una comparación de imágenes satelitales: hizo una captura del 11 de marzo del 2025 y la contrastó con otra del 1º de marzo de este año.
La imagen muestra cómo el verde que resalta en la imagen tomada en marzo del año pasado difiere notoriamente con el marrón dominante en el mismo mes de este año.
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«Esta comparación de imágenes del satélite Copernicus Sentinel-2, tomadas el 11 de marzo de 2025 (imagen de la izquierda) y el 1° de marzo de 2026 (imagen de la derecha), muestra el impacto visible de la sequía en los alrededores de Rosario. La vegetación sana se presenta en verde brillante, mientras que los cultivos estresados y los suelos secos se presentan en tonos más claros de marrón y verde pálido», indicaron en el reporte.
Fin de La Niña
La situación podría estabilizarse hacia finales de este año. Por lo pronto, tras haber ingresado en fase La Niña este verano, desde la Organización Meteorológica Mundial (OMM) anticiparon un retorno a condiciones neutrales durante buena parte del 2026 y un cambio de condiciones hacia El Niño a medida que se aproxima el 2027.
Un reporte publicado este martes por el organismo mundial, que tiene al frente a la argentina Celeste Saulo, señaló que se espera que La Niña comience a perder fuerza este trimestre para pasar a una fase neutral, pero que hacia finales de año se aguarda por un nuevo calentamiento en las aguas del océano Pacífico que deriven en el desarrollo de El Niño.
«El Niño se refiere al calentamiento periódico a gran escala de las temperaturas superficiales del océano en el Pacífico ecuatorial central y oriental, junto con cambios en la circulación atmosférica tropical, incluyendo cambios en los vientos, la presión y los patrones de lluvia«, señalaron en el informe.
Si bien existen estimaciones como las que publica mensualmente a partir de una comparación de modelos predictivos del clima el Instituto Internacional de Investigación sobre el Clima de la Universidad de Columbia (IRI, por sus siglas en inglés), Estados Unidos, desde la OMM señalaron que las previsiones a largo plazo son inciertas por la denominada «barrera de predictibilidad de la primavera boreal, una limitación conocida que afecta a la capacidad de previsión de El Niño».
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Saulo, al frente de la OMM como secretaria General desde 2024, aseguró que van a monitorear de cerca el fenómeno durante todo este año y recordó que El Niño de la temporada 2023-2024 fue uno de los cinco más intensos y desarrolló un papel fundamental en el récord de temperaturas extremas que se dio en 2024.
«Los pronósticos estacionales de El Niño y La Niña nos ayudan a evitar millones de dólares en pérdidas económicas y son herramientas esenciales de planificación para sectores sensibles al clima como la agricultura, la salud, la energía y la gestión del agua. También son un componente clave de la información climática que proporciona la OMM para apoyar las operaciones humanitarias y la gestión del riesgo de desastres, y así salvar vidas», afirmó la argentina, que fue directora del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) entre 2014 y 2023.
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Por último, desde la OMM remarcaron que fenómenos como El Niño y La Niña se producen en un contexto de cambio climático provocado por actividades humanas, que aumenta las temperaturas globales a largo plazo, intensifica los fenómenos meteorológicos y climáticos extremos e impacta en los patrones estacionales de precipitaciones y temperaturas.
