Este lunes se celebra el Día Internacional de la Pizza, una fecha que en Buenos Aires se conmemora con un evento masivo y solidario frente al Obelisco. En medio de la degustación de las 5.000 porciones que prepara APYCE, surge una de las confusiones más habituales entre los consumidores: ¿cuál es la diferencia técnica entre la fugazza y la fugazzetta?
Aunque ambas comparten la cebolla como protagonista, se trata de dos productos con arquitecturas y orígenes distintos.
Fugazza: la austeridad genovesa
La fugazza es la precursora. Deriva directamente de la focaccia genovesa y se caracteriza por su sencillez.
- Composición: Es una masa de pizza cubierta con abundante cebolla, aceite de oliva y, en ocasiones, queso parmesano rallado por encima.
- La clave: Técnicamente, no lleva queso muzzarella ni relleno. Es una pizza «de cancha» o de «piso», más seca y crocante.
Fugazzetta: la opulencia argentina
La fugazzetta es una creación local, nacida de la fusión de la fugazza con la necesidad de incorporar el queso que abundaba en la Argentina. Se le atribuye su invención a la familia Banchero en el barrio de La Boca.
- Composición: Es una pizza rellena. Su estructura es: una capa de masa, abundante queso muzzarella (cuartirolo en sus orígenes), otra capa de masa para cerrar (como un sándwich) y la cebolla en la parte superior.
- La clave: Es mucho más alta y contundente. El queso queda atrapado entre las dos masas, evitando que se queme y logrando que se derrita en el interior.
Un ícono cultural
La pizza forma parte del ADN nacional y se ubica entre los cinco alimentos favoritos de los argentinos, junto al asado y las milanesas. En Buenos Aires, una de las ciudades con más pizzerías por habitante del mundo, tanto la fugazza como la fugazzetta mantienen su vigencia en los mostradores de los más de 3.000 locales que existen en la ciudad.
